28 de abril de 2012

FIESTA DE LA DIVINA PASTORA


OFRENDA A LA DIVINA PASTORA

María, Madre y Pastora,
te ofrezco todo lo que tengo y lo que soy.
Quiero poner mi vida bajo tu guía y cuidado,
para seguir a Jesús y con tu ayuda parecerme a Él.
Que mis ojos aprendan a mirar
descubriendo la bondad y necesidad de los demás.
Que mis manos estén siempre
dispuestas a prestar ayuda.
Que mi corazón se mantenga siempre encendido
para amar, como Jesús, a fondo perdido.
Que mis oídos permanezcan abiertos
para escuchar las voces de los que sufren
mis pies sean ligeros
para socorrerles en el momento preciso.
Que mis labios pronuncien
palabras de agradecimiento y de ánimo
y mi vida no deje de dar gracias al Padre
por darnos a Jesús.
María, Madre y Pastora
este es el camino que tú recorriste
y que yo también quiero andar.
Cuando me asalte el miedo, la duda o el cansancio
acógeme en tu regazo
y recuérdame el amor que me tiene Jesús.

AMÉN

1 comentario:

Anónimo dijo...

Feliz día de nuestra Madre, la Divina Pastora, y que ella nos conduzca y nos proteja siempre.